Algarrobo no nació como balneario. Su historia es mucho más antigua y comienza con los pueblos changos, que habitaron este borde costero milenios antes de la llegada española. La pesca, el recolectar mariscos y la navegación en balsas de cuero de lobo marino marcaron el ritmo de vida durante siglos.
Colonia y primeras estancias
Tras la Conquista, las tierras del actual Algarrobo formaron parte de grandes estancias agrícolas. El nombre 'Algarrobo' proviene del árbol homónimo, abundante en esta zona del litoral central durante esa época.
Siglo XIX: el puerto y los pescadores
Durante el siglo XIX, Algarrobo fue un pequeño puerto activo. La caleta de pescadores artesanales, que aún existe, es heredera directa de esa tradición. El comercio de madera, productos agrícolas y pescado dinamizó la economía local.
El nacimiento del balneario
A inicios del siglo XX, familias acomodadas de Santiago comenzaron a construir casas de veraneo en la zona. Algarrobo se consolidó, junto con Cartagena, El Quisco y El Tabo, como uno de los balnearios clásicos del litoral central. Las grandes casas de madera del centro, varias aún en pie, son testimonio de esa época.
Siglo XX: comuna y crecimiento
Algarrobo fue creado oficialmente como comuna en 1928. A lo largo del siglo XX vivió un crecimiento sostenido, especialmente desde la década del setenta. La llegada del Club de Yates y de proyectos inmobiliarios como San Alfonso del Mar transformó la fisonomía de la costa.
El Algarrobo de hoy
Hoy la comuna combina su alma de pueblo costero con la presión del desarrollo turístico. Los pescadores artesanales siguen saliendo al mar, la Plaza de Armas sigue siendo lugar de encuentro y, en cada calle, hay alguien que se acuerda de cómo era Algarrobo cuando los autos no llegaban hasta la playa.
“La memoria de un pueblo costero no se escribe sólo en libros. También está en cada anzuelo y cada quincho de madera.”